!Qué belleza! Las fuertes olas terminaban en espuma blanca tendidas sobre la negra arena, una combinación genial! Me encantó ver el Pacífico, acostumbrada a estar cerca del Mar Atlántico que baña las costas de mi Honduras, fue agradable…
Disfruté tanto la visita a Guatemala. Admiré el cuidado de sus calles, buena señalización. Me fascinó el atardecer. Y siempre tengo el recuerdo de mis blancos pies enterrándose en la arena negra de la playa.
