El amor de una familia que crece en base a la solidaridad, llevó abrazos, sonrisas y el calor fraterno a los más abandonados, a los que caminan lento por el cansancio de los años: los adultos mayores.
La familia Castellanos de San Pedro Sula, crearon el proyecto “Regálale una sonrisa a la vida”, años anteriores han llevado alegrías a varios niños de diversos pueblos, pero este año dedicaron su entregado a los “abuelos”.
Ligia de Castellanos narra la experiencia. Viajamos a las montañas de Colinas, Santa Barbará, con 32 voluntarios y un camión lleno de víveres, ropa, regalos y mucho amor, fe y esperanza para los adultos de la tercera edad, muchos de ellos olvidados por sus familias y la sociedad en general. Las expectativas que el grupo llevaba era apalear un poco las necesidades económicas que viven estos ancianitos, pero cual fue nuestra sorpresa que estas personitas con sus caritas marcadas por la edad, el trabajo y sobre todo el abandono necesitaban comida pero mas aun deseaban tener a su lado una persona que les diera cariño, compañía, y sobre todo fe y esperanza para seguir viviendo en esas situaciones infrahumanas. Sigue leyendo



Una mujer llamada Nancy puso el siguiente anuncio en su periódico local: Si se siente solo o tienen algún problema, llámeme. Yo estoy en una silla de ruedas y raras veces salgo. Podemos compartir nuestros problemas mutuamente. Sólo tiene que llamarme. Me encantaría conversar. La respuesta a ese anuncio fue sorprendente: 30 llamadas o más por semana.



En mi país, Honduras, se dedica el 25 de enero a la Mujer Hondureña. Pensando en ese Día de la Mujer Hondureña empecé a realizar un reportaje para el periódico que trabajo actualmente, el Semanario FIDES, así que salí a la calle.
