Desde el interior de la cárcel Miguél elabora cada día creativos objetos.
Toma un trozo de bambú al inicio del día, al final de la tarde sobre la mesa hay muchos adornos que Miguél ha hecho con sus propias manos, bellas artesanías que muchos compran cada día.
Tazas, floreros, porta plumas y otros objetos los va creando dentro de los talleres que dirige la Pastoral Penitenciaria.
Tomé esta foto antes de finalizar el 2010, vi a Miguél realizando estas artesanías en silencio y con mucha paciencia. Conversé un poco con él, le felicité por su trabajo y al final me ha dicho que si regreso me hará una obra con mi nombre.
No me pregunto porqué Miguél está preso, sólo observé cuan bien se siente cuando alguien se le ha acercado sin juzgar y admirando su trabajo, lo que hoy hace.


