“Welcome, Bienvenue, Willkommen, Powitanie, Grata, Boas-vindas, Bienvenidos”, así fue la acogida para los jóvenes de diversas nacionalidades, así como a veces también se escuchaba la diferentes lenguas a la hora de la misa; a veces en inglés, otras en koreano, o en alemán, polaco y en español.
Los llamados “DED”, Días en la Diócesis antes de la JMJ, siempre comenzaron con la oración. Desde tempranas horas cada peregrino salía con “su familia” a la iglesia de su comunidad para orar en la mañana, así fue el inicio de cada día previo a la jornada.
Además se realizaron visitas en hogares de ancianos, se conocieron algunos conventos y monasterios para descubrir las diversas vocaciones de vida que ofrece el Señor.
Despedida de los DED
Las delegaciones juveniles de América, Asia, África, Europa y Oceanía que fueron acogidas en la Diócesis de Plasencia realizaron una despedida en la ciudad de los Días en la Diócesis. El evento se desarrolló en Navalmoral de la Mata.
El Obispo de Plasencia, Amadeo Rodríguez se dirigió a todos los jóvenes de más de 15 país agradeciendo su presencia y les motivó a continuar su peregrinación, “así como en el camino a Emaus, Jesús nos acompaña a Madrid, todo lo que sucederá en la JMJ será un encuentro con el Señor. Madrid puede ser una ocasión para descubrir que sea cual sea los problemas en la vida joven, Jesús siempre estará con ustedes”.
Monseñor despidió a los jóvenes con mucho ánimo, “Vamos a Madrid a compartir una fiesta con el Papa, y Para ser una iglesia joven”.
MENSAJE:
“Algo que nos iguala a todos los que nos hemos reunido en estos días de preparación a las JMJ de Madrid: todos compartimos la misma fe, por tanto todos sintonizamos en nuestro amor a Dios y en nuestra fe en Jesucristo”, Amadeo Rodríguez, Obispo de la Diócesis de Plasencia.
TESTIMONIO
“Nunca imaginé estar aquí, como diacono. Me miraba como un hombre exitoso en los negocios, y por eso estaba estudiando en la universidad una carrera de administración. Me la pasaba bien, pero luego me sentía vacío. Encontré un sacerdote que me ayudó a realizar una experiencia maravillosa y ahora estoy aquí”, joven de Canadá.
“Vivir la fe en nuestro país no es fácil, solo el 8 por ciento de Alemania es católico, así que de una clase de 30 personas, solo 3 somos católicos. Estoy contento de estar aquí y fortalecer mi fe viendo a muchos otros católicos igual a mí”, expresó un joven Alemán.
Para Uganda, venir desde África es un gran sacrificio. “Estamos agradecido con Dios por estar aquí, fue difícil entrar por el problemas de las visas”.
