La pobreza material de la gente de la montaña

Toda la vivienda es del tamaño de mi oficina, está construida con adobes y un poco de madera, la señora de la casa es doña María; ella ve desde la ventana de la pequeña cocina que unas personas desconocidas hemos entrado a su patio, pero ella sin alarmarse nos sonríe, “buenos días, somos misioneros y la andamos visitando”, saludó uno de los misioneros, inmediatamente la señora nos da un abrazo e invita a entrar a su cocina. Sigue leyendo

Bambú rústico se embellece en el penal

 Desde el interior de la cárcel Miguél elabora cada día creativos objetos.

Toma un trozo de bambú al inicio del día, al final de la tarde sobre la mesa hay muchos adornos que Miguél ha hecho con sus propias manos, bellas artesanías que muchos compran cada día.

Tazas, floreros, porta plumas y otros objetos los va creando dentro de los talleres que dirige la Pastoral Penitenciaria.

Tomé esta foto antes de finalizar el 2010, vi a Miguél realizando estas artesanías en silencio y con mucha paciencia. Conversé un poco con él, le felicité por su trabajo y al final me ha dicho que si regreso me hará una obra con mi nombre.

No me pregunto porqué Miguél está preso, sólo observé cuan bien se siente cuando alguien se le ha acercado sin juzgar y admirando su trabajo, lo que hoy hace.

Hablando de desarrollo…

A dos horas de la capital industrial de Honduras los baños sanitarios mejor construidos son así como el de la foto.

La desigualdad de riquezas en Honduras me asusta. En la comunidad de El Remolino aún no hay energía eléctrica, abajo de esta comunidad está la famosa Capital Industrial de Honduras, SAn Pedro Sula, donde muchos empresarios no pagan su consumo de energía eléctrica.

Aquí en el Merendón, las  “casas” de los pobres aún no ven la iluminación de un bombillo, mucho menos escogerán lujosos mosaicos para sus sanitarios.

Vive cada día

 La vida es vida, a veces tierna como este pequeño gato que a veces juega y juega sin detenerse, encontrando el punto divertido de la vida.

Si dejamos de ver lo positivo de la vida, empezamos a temer y a estar a la defensiva, sacando las uñas como un gato. Como seres humanos tenemos la capacidad de decidir qué estilo de vida llevar, si a la defensiva, o como víctima o simplemente plenamente feliz, viviendo el día a día.

Disfruté tomando esta foto al gatito, en una mañana de camino por la montaña de El Merendón.

Foto 2 de enero 2011

Doña María; me saludó como si me conociera de hace mucho tiempo,  a penas era la primera vez.

Ella vive en la comunidad de El Remolino, en la montaña de El Meréndón.

Este pueblo no tiene energía eléctrica, pero está llena de la energía de los niños y niñas.

Foto del 1 de enero 2011

ENERO 2011Inicié al año 2011 en una misión, una misión donde se ha compartido sonrisas, una mano amiga y la Buena Nueva de Dios. Junto con jóvenes norteamericanos de la Universidad de Tulane y juventud sampedrana del grupo Misioneros de Esperanza, se entró al Merendón, a las comunidades de Tomalá, La Fortuna, Las Flores, El Remolino, y otras.

Las sonrisas de los niños y niñas invadieron el caminar.