LA RESURECCIÓN DE JESUCRISTO HOY
“No temas”
Pascua de Resurrección, significa el cumplimiento de todas nuestras esperanzas y todos nuestros deseos. Significa la superación de todas nuestras frustraciones y todos nuestros miedos. Significa la seguridad de una presencia amistosa envolvente y la afirmación de palabras que permanecen. Significa el triunfo de las fuerzas ascendentes sobre todo lo que rebaja y todo lo que deprime. Es la victoria de la vida. Una vida que es amor.
Si un amor como el de Cristo hubiera muerto, ¿qué sentido podría tener la existencia? Si lo más puro, lo más santo, lo más generoso, termina con la muerte, ¿por qué seguir manteniendo esos valores tan sublimes?, ¿qué más da? Bastaría con un código de conducta conformista, para ir tirando.
Pero no, Cristo es el lucero que no se apaga, y ésta es la fiesta que celebramos. Es la fiesta de la luz. Todo queda ya embellecido. Aún las realidades más oscuras quedan definitivamente iluminadas. “Ya nada temo”.
Realidades oscuras pueden multiplicarse en diversos escenarios de la vida, como lo que está ocurriendo en nuestra sociedad con los actos de violencia, la corrupción que más está empobreciendo a los hondureños, el narcotráfico que tantas pérdidas humanas está dejando y la adquisición de muchas armas que han dejado a mujeres viudas, familias en luto e incrementando el miedo a salir de las casas.
Muchas dificultades, frustraciones y debilidades habrán, pero es momento de agarrarnos más fuerte de Cristo, de solidarizarnos con los que sufren a través de la oración. De permitir que el Señor resucite en nuestra casa, en la del vecino y en diversos sitios.
Con su resurrección, cada cristiano se fortalece, cada vida se renueva. Ese es el gran misterio que motiva a muchos a ser diferentes, como el caso de las monjitas del Hogar Buen Samaritano, en ellas se encuentra un ambiente de resurrección, cuando se les mira dándoles agua con cucharita a bebés que nacieron con problemas cerebrales y que sus madres los han abandonado. Estas religiosas sirven cuidando la vida de los más débiles.
También se ve a la resurrección en algunos presos, que dentro de las rejas han reflexionado y han cambiado. “Cristo resucitado se ve donde una vida se rehace, una vida marcada por la violencia, que reconoce su valor y rehace su vida con una apertura a los demás, con una acogida de Cristo de una persona nueva”, explica el Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, Ángel Garachana.
A través de la Pastoral Penitenciaria, se han visto casos de personas que rehacen su vida, que luego de haber cometido un delito, dentro del centro penal encuentra ese cambio de vida, una conversión. Estos son diversos lugares de resurrección, puede ser en una cárcel, en un asilo, en el hospital, en el pueblo o en la ciudad.
Otro ambiente de resurrección está en el respeto a la naturaleza, donde se ve a Jesús resucitado constituido en todo lo creado. “Se está cuidando la vida, y ahí se está viviendo la vida.”, comenta Monseñor Ángel.
En medio de los que padecen una enfermedad se ve el triunfo de la vida, que pese al sufrimiento y desgaste del cuerpo se mantiene viva la fe y la esperanza.
En las comunidades eclesiales también se ve la presencia del Señor resucitado, en los que creen en él, en los que se reúnen y velan por su prójimo y juntos escuchan la Palabra de Dios.
Significado de la Resurrección
Con la Resurrección de Jesús, Dios afirma cosas muy importantes:
· Dios estaba de parte de Jesús, le da la razón en todo lo que hizo y dijo y se la quita a quienes estaban en su contra.
· Rehabilita su causa y su persona: Jesús es su Hijo, el Cristo, el Mesías esperado.
· Dice a la Iglesia naciente que su misión está fundada no solamente en el hecho histórico, sino en la experiencia pascual, en el encuentro de cada cristiano con Jesús Resucitado.
· Es la anticipación de la meta de la historia; hace surgir una fuerza dinámica e invita a un programa de vida para cada hombre.
· Hay un nuevo horizonte para la vida y nuevo sentido para la muerte. La vida es un camino que se puede andar con esperanza, pues la muerte no es el fin del hombre, sino el medio para volver a su destino final: Dios Padre.
¿Qué se entiende por Resurrección de Jesús?.
La Resurrección de Jesús es un HECHO REAL, HISTÓRICO -como todo lo que dicen los Evangelios sobre Jesús de Nazaret- y META HISTÓRICO, -vá más allá, pues anticipa nuestra propia resurrección-. Cuando pienses en esta VERDAD DE FE, toma en cuenta estas cuatro afirmaciones:
1. La resurrección de Jesús no es una vuelta a su vida anterior, para volver a morir de nuevo. Jesús entra en la vida definitiva de Dios; es “exaltado” por Dios (Hch 2,23); es una vida diferente a la nuestra. (Rm 6, 9-10)
2. Jesús resucitado no es una “alma inmortal”, ni un fantasma. Es un hombre completo, con cuerpo, vivo, concreto, que ha sido liberado de la muerte, del dolor, de las limitaciones materiales, con todo lo que constituye su personalidad.
3. Dios interviene, no para volver a unir el cuerpo y el alma de Jesús, sino que ocurre un nuevo prodigio, una intervención creadora de Dios. El Padre actúa con su fuerza creadora y poderosa, levantando al muerto Jesús a la vida definitiva y plena.
4. No se trata de que Jesús resucitó “en la fe” de sus discípulos, o “en su recuerdo”. Es algo que aconteció verdaderamente en el muerto Jesús y no en la mente o en la imaginación. Jesús realmente ha sido liberado de la muerte y ha alcanzado la vida definitiva de Dios.
Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>









