Johannakattan’s Weblog


!Cuidado con los judíos errantes!
Marzo 16, 2008, 9:00 pm
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lucas

Con la llegada de la Semana Santa se reviven varias costumbres y tradiciones de la Iglesia hondureña,  son  parte de la cultura de nuetros pueblos, y que en algunos pueblos aun se conservan, y que  son un medio utilizado para mostrar respeto al Señor, de ahí es que se dice: “no escupas el Viernes Santo porque es como si escupieras a Jesucristo”. “No digas malas palabras, porque significa que insulta al Señor”. “Silencio, no pongas música porque es Viernes Santo”.

Aún se escucha en boca de las abuelas decir: “barrer la casa el Viernes Santo es pecado”. “Si se baña en el Mar el Viernes Santo se convertirá en sirena o pescado”. “No se puede castigar a los niños en Jueves y Viernes Santo, sólo después del Sábado de Gloria”. “No se debe encender el fuego de las hornías sino hasta el Sábado”. “Si te vas a pasear durante Semana Santa Dios te castigará”

Hay otras costumbres natas de los pueblos,  lo primero que hacen es ”blanquear”  la casa, utilizan cal para pintar las casa construidas de adobe o bloques de barro y arena.  

 Y cuentan que las mujeres antes de que sea Jueves Santo ya han molido suficiente maíz para la elaboración de tortillas y tamales, ya que el “Viernes no se trabaja”.

Se suele observar que el Viernes cuelgan de un árbol un muñeco, en representación a Judas, también hay personas que tiran un par de zapatos amarrados sobre los cables de energía eléctrica, en señal del suicidio de Judas.

Hay costumbres que lo ponen a correr!  Eso me contó mi papá, Juan Kattán, quien recuerda que en su pueblo de Potrerillos  aparecían unos  hombres disfrazados de “judíos errantes”, pidiendo un “búfalo”, si no daban la moneda entonces los ”judíos” lo perseguían y lo tomaban de los brazos y piernas para mecerlos.

Ya en las ciudades la tradición es asistir a las procesiones, empezando por la del domingo de Ramos, donde se suele llevar una palmita  o ramo en forma de cruz y así recibir al Señor como sucedió hace más de dos mil años. Al terminar la procesión se espera recibir la bendición de los ramos, los cuales se conservan en cada hogar católico. Por ejemplo en la Catedral San Pedro Apóstol, después de la misa de Ramos, es costumbre que el obispo suba hasta lo alto de la Catedral y desde ahí bendice los ramos con agua bendita, mientras los feligrese alzan sus ramos para recibir la bendición.

En ciudades como Comayagua y en Santa Bárbara se acostumbra elaborar las famosas alfombras de aserrín, donde diseñan varias imágenes de Cristo, de su pasión, muerte y resurrección.

Otra costumbre en señal de respeto es no utilizar el vehículo el Viernes Santo, sino que se ayuna ese día, se asiste caminando a la procesión del Vía crucis, ahí se observan las estaciones “vivas”, escenificadas por los actores de los grupos juveniles de la Iglesia.  Por la noche los hombres se reúnen para la Procesión del Santo Entierro.

Además, si a alguien su cumpleaños le cae un Viernes Santo,  se le celebra hasta en la fiesta del Sábado de Gloria, o sea un doble festejo, y creánmelo, pues año ese es mi caso.

Y en cuanto a la gastronomía de este tiempo…es un amplio menú. Desde las sopa de tortas de pescado, los tamales ticucos y el chilate; además unas dulces ricuras como las torrejas, y varias frutas preparadas en miel como el ayote, los mangos, coyoles, nances y papaya. Además,  se prepara el vino de papa y se come sólo pescado o sardinas, para evitar comer carnes rojas por abstinencia y respeto en Semana Santa.

Algunas costumbres reviven el sentido de este tiempo, e incorporan a todos a detenerse en las actividades cotidianas y renovar la fe. Permiten dar un poco de tiempo al Señor, acompañándolo en un caminar hacia una vida nueva.

Semana Santa puede ser un tiempo bien aprovechado con la familia, de encontrarse juntos con el Señor, de resucitar en familia, también de compartir, de manera que las nuevas generaciones conozcan y sigan las costumbres de nuestra gente, y al mismo tiempo que vivan este tiempo con la Tradición de la Iglesia.